Indígenas y campesinos dicen NO a la Fase II del Plan Colombia:
El día miércoles 26 de marzo de 2008 se reunieron en el municipio de Florida (Valle del Cauca), cincuenta representantes de organizaciones campesinas e indígenas de dicho municipio y del de Miranda (Cauca), para la elaboración de un diagnóstico de la situación de derechos humanos que viven ambos municipios en el marco de la implementación de la II Fase del Plan Colombia en el suroccidente colombiano, implementación ésta que implica la construcción de batallones de alta montaña del Ejército Nacional a lo largo de la Cordillera Central así como la erradicación forzosa de los cultivos de uso ilícito que las comunidades rurales se ven obligadas a cultivar ante el abandono sistemático del que han sido objeto por parte del Estado colombiano.
En la reunión se hicieron presentes representantes de las siguientes organizaciones del municipio de Florida: Subdirectiva municipal de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle (ASTRACAVA-CUT), Asociación Campesina de Florida (ASOCAMPF), Resguardo indígena Nasa de Las Brisas, Asociación de Campesinos Sin Tierra de Florida, Junta de Acción Comunal del corregimiento de Santo Domingo, y Reserva Campesina de Santo Domingo.
Por el municipio de Miranda asistieron representantes de las Reservas Campesinas de Miranda, de la Asociación Campesina de Miranda y de la Junta de Acción Comunal del corregimiento Monteredondo.
Los participantes de la reunión denunciaron la grave situación de derechos humanos que se viene viviendo en la región desde finales de febrero del presente año, cuando se inició la militarización de toda la parte rural de Florida y Miranda por parte de unidades de la Tercera Brigada del Ejército Nacional, específicamente los batallones Codazzi y Pichincha, e incluso del batallón Ayacucho de Manizales que hace presencia en la zona de manera esporádica. Las comunidades campesinas e indígenas han sido víctimas de continuas vejaciones y señalamiento por parte de los efectivos militares, que no dudan en señalarlos de auxiliadores de la insurgencia y en utilizar escuelas, canchas y casas particulares como sitios de acantonamiento, exponiendo a la población civil a los peligros del conflicto armado que vive el país. Así mismo son continuos los saqueos de víveres por parte de soldados profesionales, que maltratan verbal y físicamente a miembros de la comunidad e interrogan a menores de edad en la búsqueda de supuestos vínculos con la insurgencia. Basta solamente con mencionar el más reciente de los hechos, la intromisión de efectivos del Batallón Codazzi en una serie de viviendas de la vereda El Descanso, corregimiento Santo Domingo, municipio de Florida, durante los primeros días de la semana en curso.
De la misma forma, la militarización de la zona ha llevado a importantes sectores del área rural de Florida y Miranda a la precarización de sus condiciones de subsistencia, debido a la persecución incesante e indiscriminada que los efectivos militares llevan a cabo contra los cultivos de uso ilícito a los que se ven obligadas a recurrir las comunidades campesinas e indígenas ante el abandono estatal en que se encuentran sumidas. Esta intervención represiva de las autoridades militares lleva a los habitantes de Florida y Miranda a una insostenible situación de hambre y miseria agravada por detenciones y allanamientos injustificados como los realizados el pasado martes 25 de marzo en la residencia de Edgardo Cañar en el corregimiento de Monteredondo (Miranda) y en las de Mario Biscunda y Sergio Velasco en el corregimiento de Calandaima (Miranda), llevados a cabo bajo la excusa de la lucha antinarcóticos y reversados por la acción decidida del conjunto de la comunidad. Igualmente, son continuos los interrogatorios amenazantes sobre la presencia de laboratorios de procesamiento de droga en la región. Estas acciones de la fuerza pública demuestran su interés en atemorizar y estigmatizar a la población rural de Florida y Miranda, con el objetivo de forzar su desplazamiento y generar desarraigo. Los campesinos e indígenas de la región se manifiestan por la implementación de proyectos de sustitución de cultivos de uso ilícito de mediano y largo plazo que permitan unas condiciones de comercialización justas para sus productos agrícolas y que respeten su territorio, tradiciones y formas de producción.
Las comunidades realizaron denuncias concretas, a saber:
El 6 de enero de 2006, desde las 10 AM hacen presencia en la vereda El Descanso, corregimiento Santo Domingo, municipio de Florida, más de 30 efectivos del batallón Codazzi de la III Brigada del Ejército Nacional que se acantonan en las inmediaciones de las residencias de la población civil. Más de 6 casas de la vereda son ocupadas por los soldados que entran a ellas sin permiso alguno. Al mediodía el campesino Ulises Velasco regresa a su casa en dicha vereda y la encuentra llena de tropa. A las 6 PM llegan otros 50 soldados a la zona, juntándose con el grupo que había llegado en horas de la mañana. Todas las unidades militares se retiran seguidamente a la parte alta del corregimiento abandonando las casas. Los que se encontraban acantonados en la casa de Ulises Velasco, desplazado de la violencia paramilitar en el Valle del Cauca, intentan dejar en su cocina un arma de dotación, lo que genera el reclamo del ciudadano colombiano ante el cual el soldado accede a llevársela de la residencia.
El 16 de enero de 2007 fue asesinado el campesino de Florida, Fabio Ramírez, por efectivos del Batallón Pichincha en los alrededores de la vereda Las Brisas del corregimiento Santo Domingo del municipio de Florida. La comunidad y la guardia indígena detuvieron a los 12 soldados profesionales responsables del hecho hasta que fue creada una mesa de concertación con la III Brigada que permitió el fin de la retención de estos militares que hasta el día de hoy no han respondido penalmente por su acción. Posterior a esto, las autoridades militares iniciaron un proceso de seguimiento a los gobernadores indígenas de los resguardos de Florida. El 15 de marzo de 2008 fueron citados los gobernadores indígenas de Florida por el coronel del Batallón Codazzi de Palmira, quien les preguntó sobre el comportamiento de la tropa en el área, ante lo cual los dirigentes le denuncian los continuos maltratos de que son objeto, posteriormente el coronel los inquiere sobre la presencia de la guerrilla en la zona, situación por la que los gobernadores manifiestan no saber nada.
El 26 de febrero de 2008 se acantonaron 85 soldados profesionales de la III Brigada del Ejército Nacional en las inmediaciones del corregimiento Santo Domingo del municipio de Florida. Las tropas perjudicaron gravemente a la comunidad de Santo Domingo pues impidieron el desplazamiento de los campesinos a sus sitios de trabajo y sometieron a la población civil a los rigores de los combates que sostuvo la tropa con la insurgencia.
A partir de los primeros días del mes de marzo de 2008, hacen presencia unidades militares de la III Brigada en las veredas Pueblo Nuevo, Mateguadua, Las Brisas y El Descanso del corregimiento Santo Domingo de Florida. Los soldados profesionales suben a la zona permanentemente, algunas veces encapuchados, acantonándose en las casas de la población civil (en ocasiones robando víveres de las cocinas y en otras sentándose a ver televisión en las salas de las casas sin la autorización de los habitantes), así como en escuelas y escenarios deportivos. Cuando no se encuentran en las casas de la población civil, los soldados se esconden aproximadamente por 8 días en cañadas de la zona realizando rondas nocturnas. En Pueblo Nuevo se han llevado a cabo robos de gallinas y de implementos de cocina en las de la comunidad por parte de los militares. Así mismo las tropas ensucian constantemente los acueductos de la zona. En los filos de cordillera de la vereda de Pueblo Nuevo, el Ejército instala armas de artillería pesada para realizar bombardeos y ametrallamientos indiscriminados contra la vereda Cajones del municipio de Miranda, donde están ubicados resguardos indígenas y reservas campesinas. En Mateguadua las unidades militares se habían acantonado en la escuela veredal pero la presión de la comunidad logró sacarlos. En las veredas Pueblo Nuevo, Mateguadua, Las Brisas y El Encanto del corregimiento Santo Domingo de Florida, las unidades militares de la III Brigada realizan retenes y requisas en la vía que conduce al casco urbano de Florida todos los días martes (días de mercado), especialmente en el puente del río Frayle donde es usual que sean fotografiados todos los ciudadanos requisados.
El 24 de marzo de 2008, unidades del Batallón Codazzi del Ejército Nacional se acantonaron brevemente en una serie de casas abandonadas de la vereda El Encanto, corregimiento Santo Domingo, municipio de Florida. Dichas casas se encuentran en inmediaciones de residencias de la población civil. Posteriormente la tropa abandonó el lugar y se dirigió a la parte alta.
El 25 de marzo de 2008 unidades del Ejército Nacional hicieron presencia a las 3 AM en la vereda Miravalle del corregimiento Santo Domingo de Florida. Los cerca de 25 soldados llevaron a cabo interrogatorios violentos contra menores de edad de la comunidad y procedieron a realizar requisas en las casas sin órdenes de la fiscalía. Hubo maltrato físico contra los ciudadanos requisados así como amenazas verbales contra la comunidad. Un soldado intentó golpear a una integrante de la comunidad. Así mismo, los soldados impidieron temporalmente la movilización de integrantes de la comunidad a sus sitios de trabajo. Los soldados profesionales salieron de la vereda aproximadamente a las 6 AM no sin antes tomarle fotos a las casas de la zona y a los habitantes del lugar. Le manifestaron a la comunidad que “los que venían luego sí acababan con todo” lo que constituye una alusión cómplice a los grupos paramilitares y una amenaza para con la población civil. La comunidad campesina de Miravalle señala que durante marzo de 2008 se ha vuelto constante el acantonamiento diurno de soldados (en ocasiones encapuchados) en dicha vereda, éstos soldados realizan rondas nocturnas hacia el corregimiento de Santo Domingo.
Pobladores de las veredas de San Francisco, Paz de las Cañitas y El Llanito, parte baja del municipio de Florida, manifiestan su inconformidad por la constante presencia de unidades militares de la III Brigada en su área de residencia desde hace por lo menos año y medio. En El Llanito se vivió la situación más difícil debido al acantonamiento permanente de soldados profesionales en la cancha de fútbol de la vereda, poniendo en grave peligro a la comunidad circundante. La consecuencia fue un combate sostenido con la insurgencia en plena cancha veredal a finales de 2007, sometiendo al grupo de la tercera edad de la vereda, que realizaba ejercicios en ese momentos, a los rigores del fuego cruzado. Posterior a esto la presión de la población civil, especialmente del grupo de adultos mayores, se logró la salida de las unidades del mencionado escenario deportivo. Sin embargo la presencia de tropas ha seguido siendo constante en el área. En Paz de las Cañitas ha habido presencia constante del Ejército desde principios del mes de enero de 2008, los militares han acampado al lado de las casas de la población civil y han realizado saqueos al interior de éstas. Desde principios de marzo las unidades militares se desplazaron de Paz de las Cañitas a la parte alta del municipio, pero sus apariciones esporádicas en la parte baja siguen siendo constantes.
Los representantes de las comunidades campesinas del municipio de Miranda, denuncian como a partir del mes de marzo de 2008 hay una presencia constante de efectivos del Ejército Nacional (en ocasiones encapuchados), la Fiscalía General de la Nación y la SIJIN en las inmediaciones del corregimiento Monteredondo y en las veredas La Esmeralda, Caraqueño, Calandaima y Los Alpes. Se ha llevado a cabo una campaña sistemática de agresión y señalamiento contra las comunidades indígenas y campesinas del área pues se han realizado detenciones extrajudiciales, saqueos, y violaciones de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
Desde la primera semana de marzo de 2008 tropas del Ejército Nacional tomaron posesión del corregimiento Monteredondo del municipio de Miranda. Los soldados se encuentran acampando justo al lado de las residencias del vicepresidente y el fiscal de la Asociación Campesina de Miranda, en clara violación del Derecho Internacional Humanitario. Hace dos días (24 de marzo) el teniente José Parra Camacho del Batallón Codazzi de Palmira y comandante de las tropas acantonadas en la zona, le anunció a los dirigentes de la Junta de Acción Comunal de Monteredondo que si en la comunidad había algún miembro de la guerrilla que se entregara inmediatamente y que ellos (los soldados) se iban a quedar largo tiempo en la zona porque la parte alta ya se encontraba militarizada y segura.
El 25 de marzo de 2008 a primeras horas de la mañana, efectivos del Ejército Nacional, la Fiscalía y la SIJIN, llevaron a cabo actividades intimidadoras contra integrantes de las comunidades de la parte rural del municipio de Miranda. En el marco de la supuesta lucha antinarcóticos y contrainsurgente, los agentes del Estado detuvieron, maltrataron y requisaron a ciudadanos colombianos honestos y reconocidos por sus comunidades, aumentando el ambiente de zozobra de la región. En Monteredondo se llevó a cabo un allanamiento en la residencia del campesino Edgardo Cañar, quien fue detenido extrajudicialmente y se intentó movilizarlo fuera de la vereda, pero la oportuna acción de la comunidad evitó dicho acto ilegal. Al tiempo, en la residencia de Mario Biscunda, en la vereda de Calandaima, se intentó realizar un montaje judicial por parte de los agentes estatales mencionados para llevar detenido a dicho ciudadano colombiano. Igualmente se intentó detener extrajudicialmente a Sergio Velasco en la misma vereda. En ambas circunstancias, la acción organizada y pacífica de la comunidad logró evitar la consumación de dicha ilegalidad.
En la vereda La Esmeralda, municipio de Miranda, se viene presentando una grave situación humanitaria a partir de la militarización de la zona desde principios de marzo de 2008. Gran parte de los habitantes de la zona son campesinos desplazados de zonas donde se ha llevado a cabo la erradicación forzosa de cultivos de coca por parte del Estado colombiano, y en su nueva zona de residencia se han visto obligados por las graves circunstancias económicas, a continuar con el cultivo de dicha planta de uso ilícito. Ante la presencia constante de efectivos de la III Brigada del Ejército Nacional en Esmeraldas, la comunidad se ha visto sumida por la falta de trabajo en dramáticas condiciones de hambre y miseria.
Toda la situación descrita se enmarca en la mencionada fase II del Plan Colombia, que contempla para su implementación en la región la construcción de dos Batallones de Alta Montaña (BAM). El primero en las inmediaciones de las veredas Las Brisas y Mateguadua del corregimiento de Santo Domingo en el municipio de Florida, y el segundo en la vereda Los Alpes del corregimiento Monteredondo del municipio de Miranda que estaría acompañado de una base en el mismo corregimiento. Para las comunidades campesinas e indígenas de ambos municipios, la construcción de dichos cantones militares no haría más que agravar aún más la aguda situación humanitaria que viven, incrementando las violaciones a los derechos humanos por parte del Ejército Nacional y sumiendo a la población civil en el desarraigo. Por tanto, los representantes de ambos municipios se oponen a la construcción de dichos emplazamientos del Ejército Nacional en sus territorios, comprometiéndose en la búsqueda de propuestas de unidad y movilización de todos los sectores afectados. Al mismo tiempo, realizan un llamado a las Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo, las personerías municipales, las organizaciones defensoras de derechos humanos y a los movimientos sociales y populares para que acompañen y se solidaricen con la grave situación humanitaria del sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca.
Instituciones a donde se deben dirigir:
ALVARO URIBE VELEZ Presidente de la República Carrera 8 No. 7 -26 Palacio de Nariño Bogotá Fax. 5662071 auribe@presidencia.gov.co
FRANCISCO SANTOS Vicepresidente de la República Carrera 8 No.7-57 Bogotá D.C. fsantos@presidencia.gov.co JUAN MANUEL SANTOS Ministro de la Defensa Avenida El dorado con carrera 52 CAN Bogotá D.C. siden@mindefensa.gov.co infprotocol@mindefensa.gov.co mdn@cable.net.co
CARLOS HOLGUIN SARDI Ministro del Interior y de Justicia Avenida El dorado con carrera 52 CAN Bogotá D.C. Fax. 2221874 ministro@minjusticia.gov.co
MARIO IGUARAN Fiscal General de la Nación Diagonal 22B No. 52-01 Bogotá D.C. Fax. 570 20 00 contacto@fiscalia.gov.co denuncie@fiscalia.gov.co
WOLMAR ANTONIO PEREZ ORTIZ Defensor del Pueblo Calle 55 No. 10 – 32 Bogotá D.C. Fax. 640 04 91 defensoria@defensoria.org.co secretaria_privada@hotmail.com
EDGARDO JOSE MAYA VILLAZÒN Procurador General de la Nación Cra. 5 No.15 – 80F Bogotá D.C. anticorrupción@presidencia.gov.co reygon@procuraduría.gov.co
CARLOS FRANCO Programa Presidencial De Derechos Humanos Y De Derecho Internacional Humanitario. Clle 7 N° 5 – 54 Bogotá D.C. Fax. 337 46 67 cefranco@presidencia.gov.co fibarra@presidencia.gov.co
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